Todos somos Líderes


Líderes por Todos Lados

Hoy en día, y desde hace buen tiempo, el mundo entero clama por el surgimiento de nuevos líderes. Da la impresión de que ya no los «hacen» como antes. Son escasos, y cuando aparecen no cubren las expectativas que ciframos en ellos. Vivimos a la espera de líderes que nos salven, rogando por el advenimiento de superhéroes, de superdotados, de titanes que echen sobre sí, como Atlas, el mundo y nuestros problemas.

Cuando hablamos de líderes solemos hacerlo como si se tratase de seres supremos, de criaturas sobrenaturales que sean capaces de hechizar a las masas y de repartir hazañas entre todos. Más aún, hemos afinado a tal punto nuestras exigencias que los «estándares de calidad» que reclamamos para los líderes emergentes se elevan casi a la velocidad con que evolucionan los microprocesadores y los teléfonos móviles. Hoy día, nadie sirve. Hoy día, nadie se atreve.
Los líderes no tienen por qué ser héroes. En realidad, es tan equivocado asociar liderazgo con heroísmo como dar por sentado que es un don para elegidos. Esta visión limitada y limitante del liderazgo mutila la iniciativa de muchos para erigirse como líderes, a pesar de tener sobradas condiciones para hacerlo. La mayoría desiste, sencillamente, al notar que no ha venido al mundo ni con una musculatura hercúlea ni con poderes sobrenaturales para cumplir con lo que la gente espera de un líder.

El ejercicio del liderazgo no tiene nada que ver con mover grandes masas de gente, ni con la palabra ni con la fuerza bruta. Es verdad que hacen falta personas que desarrollen el liderazgo colectivo, pero también es cierto que anuestro alcance está la posibilidad de activar pequeños liderazgos en la gente que nos rodea y, más importante, en nosotros mismos.

Líder es aquella persona que logra que alguien se «mueva» a hacer algo que nosotros queremos que haga y que ella lo hace desde su libre albedrío y por voluntad propia, con ganas. No tiene que ver con «mover» a mucha gente y todo el tiempo, tiene que ver con mover aunque sea a una persona y por pocos momentos. Y es  que el liderazgo es un fenómeno que no estáreservado para pocos. No. Es un fenómeno que todos ejercemos con frecuencia y por momentos.

No se puede ser líder todo el tiempo. El liderazgo se vive por momentos. Cuando aceptemos esta verdad nos estaremos dando el permiso de vivir mas plenamente esos pequeños momentos de liderazgo y, poco a poco, casi sindarnos cuenta, estaremos viviendo más y más momentos de liderazgo.

Los líderes no sólo nacen, también se hacen. Sólo hay que tomar la decisión y atrevernos a influir y entusiasmar a otros. Nos sorprenderá entonces ver que ciertamente hay líderes por todos lados.

Eduardo Martí

Conferencista Internacional y creador del Programa Internacional de Liderazgo

Autor de los libros “Todos Somos Líderes” (2005) y “No más Jefes, por favor” (2008)

www. ProgramaInternacionalDeLiderazgo.com www.LideryLiderazgo.com

 

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